LA HISTORIA DE MI EMBARAZO! 😊

Mi embarazo
Del 16 al 22 de Mayo se celebra la semana mundial del “Parto y Nacimiento Respetados”, y, quiero compartir con ustedes un poquito de mi historia. Durante toda la semana estaré compartiendo con ustedes datos importantes, que a estoy segura, a las futuras mamis les será de mucha ayuda para exigir sus derechos y que con conocimiento puedan explicar el porque tomar esa postura. Nunca olvides que es tu cuerpo, es tu bebé, es TU decisión. Comenzamos…
 
Este post no será corto. Va dedicado a ustedes con mucho cariño y super lleno de sentimientos porque mientras lo escribía no podía evitar que se me salieran las lagrimitas de nostalgia al recordar tan hermosa experiencia de vida 😋.
 
Mati llegó a nuestras vidas en el momento perfecto… como todo lo que envía Dios. Después de 6 años de relación y 1 de casados estábamos más que listos para emprender el gran viaje hacia la paternidad 🌈
 
Supe que estaba embarazada a las 3 semanas. Lo sentí… en verdad puedo asegurar que mi cuerpo era diferente y que algo pasaba jeje. Así que, después de 5 pruebas de embarazó y 1 de sangre, comencé con mis consultas obstétricas de inmediato. Según, los primeros meses todo iba perfecto, me sentía bien, con energía, casi nada de nauseas o de esos malestares típicos del primer trimestre… sin embargo, mi alimentación era pésima, era la clásica mujer adicta al trabajo y que poco cuidaba de su alimentación y salud en general. Siempre decía: “no me gustan las verduras”, super adicta a la coca-cola y carnivora de hueso colorado. Siempre he cocinado y atendido mi casa, pero, al trabajar tanto y tener tan poquito tiempo libre, siempre me abastecía de todos esos productos “listos para servir”. Eran mis recursos para siempre tener la comida lista, la casa limpia e irme en friega al trabajo.
 
Pues bueno, desde mi consulta #1, mi presión arterial era elevada, a lo cual la ginecóloga me decía: “te pones nerviosa, ¿verdad?”… y obviamente me ponía nerviosa, jamas de los jamases he sentido empatía con los doctores, pues a mis 32 años, aún me dan miedo jajaja (aunque sin lugar a dudas, valoro mucho su labor, y desde mi punto de vista, la mayoría están guiados por la mano de Dios). El punto es que ella atribuía mi presión arterial elevada a mis nervios, y siendo ella la experta pues también tomaba esa respuesta como buena.
 
Las únicas recomendaciones que me dio para mi embarazo fueron: come 3 frutas al día, espinacas, cero cafeína, bebe agua y consume ácido fólico. Yo pensaba, perfecto, que fácil, eso lo puedo hacer sin problema. Pues siendo alguien poco conectada e informada de la importancia de una la alimentación natural, me tomaba esas recomendaciones como buenas. Al final, uno para eso va a un obstetra ¿no?… a recibir guía en el embarazo.
 
Pasaron 1, 2, 4, 5, 6, meses, yo seguía comiendo toneladas de alimentos altamente procesados, haciendo 0 ejercicio, bebiendo Nestea para sustituir la coca-cola, comiendo 1 o 2 frutas al día y trabajando como loca. Y, cada vez que visitaba a la ginecóloga, mi presión arterial era elevada… tanto que mis pies y cuerpo se hinchaban demasiado, al punto de tener pies de hipopotamo… literal y la boca como si hubiera comido 20 chiles habaneros 💋 jajaja.
 
Como buena mujer workaholic, deje mis consultas en el IMSS hasta el último, porque siempre me decía: “hoy no tengo tiempo”😅. Aquí en México, las consultas en el sistema de salud público (IMSS) son necesarias para recibir la baja por maternidad o incapacidad por maternidad… lo cual quiere decir que te dan 90 días pagados (45 antes y 45 post). La primer consulta fue con la médico general que al ver mi presión tan increíblemente elevada me canalizo con otro médico, al ser un sistema público esas consultas pueden ser eternas en llegar. Pues bien… heme ahí, a mis 36 semanas de embarazo, en una consulta que según yo, era rutinaria para recibir mi incapacidad. Ese día me acompaño mi mami, y bueno, pasé a consulta sin la más mínima idea de lo que estaba a punto de pasar.
 
Cuando el doc comienza a revisarme, estaba a nada de irse patas ‘pa’rriba’… estaba impresionado con mi presión arterial, y, como es que no tenía ningún síntoma, pero especialmente, como es que habiendo llevado control prenatal, mi obstetra (privada) no me haya advertido absolutamente nada. Pocos minutos después de eso me dijo: “señora, no puedo dejarla ir, usted tiene que pasar al área de urgencias de inmediato. Su presión arterial es muy elevada y puede darle una trombosis o paro cardiaco en cualquieir momento”. Me quedé pretrificada… sentí miedo, en verdad ese día estuvo lleno de tantos matices. En ese momento todo lo que me pasaba por la cabeza era: no pude despedirme de mi esposo 😭 (de hecho esa mañana que se fue al trabajo yo estaba tipo en coma, ni un beso le di)… no voy a poder verlo para despedirme. Resultó que tenia algo llamado “Preeclampsia severa” a nada de convertirse en Eclampsia. Una condición muy riesgosa para las embarazadas y el bebé.
 
Como es de imaginarse pasé de inmediato al área de urgencias, me canalizaron, llenaron de agujas y tenia a 8 personas encima mío, sentí mucho miedo por Mati, pues era muy pronto para que naciera, todo lo que quería es que él llegara a este mundo sano y salvo, no me preocupaba que me fuera a doler, solo quería que Mati estuviera bien. Estaba asustada, peor porque estás en ese lugar sola, pues no dejan pasar a ninguno de tus familiares. Pensaba que si algo me pasaba no iba a poder despedirme de ellos. Estaba aterrada. Comencé a sentirme muy mal, mi presión se disparo espantosamente y decidieron intervenirme de inmediato.
 
Entré a la sala de operaciones para una cesárea de emergencia. Habían muchas personas. Estaba ahí, sin saber que pasaría, sola… y de pronto, llega el doc que iba a operarme, y me dijo: “Tranquila señora, todo estará muy bien, yo cuidaré de usted y su bebé. Le voy a poner un poquito de música” (sentía que me conocía porque si con algo la gente puede llegarme, es con música), así que saca su iPod, lo conecta y.. ¡música maestro!. Recuerdo que minutos después me acomodaron para la epidural y comencé a sentir como calientito. Después de eso recuerdo que el doctor me decía: “señora, siente eso” a lo que yo le respondía: “Sí, doc. Siento que me está doliendo” (estaban pasándome el bisturí), después de eso.. ¡booom! que me quedo bien dormida.
 
No sé cuanto tiempo habrá pasado, pero me despertó el sonido más hermoso que mis oídos hayan podido escuchar: el hermoso sonido de Mati y sus llantito. Le pregunté al doctor: “doc, ese es mi bebé” y me dijo: “si señora, pero no se mueva” (Aquí su amiga la loquis quería sentarse para cargarlo jajajaja.. bueno, según yo, porque en realidad no sé si me podía mover). El punto es que me lo dejo unos segundos en el pecho y pude sentir la grandeza Dios, la magia de la vida, el amor, la dicha, la felicidad plena y absoluta, sentí como pude conectarme con todas y cada una de las partes de este universo… en verdad, sentí la conexión con Dios y su infinita misericordia… era lo más hermoso que habían visto mis ojos… era mi hijo, era mi pequeñito que no solo nacía de mi cuerpo, también estaba naciendo de mi alma. ¡Ya era mamá! y, no podía creer lo afortunada que era. Estoy segura que las que son madres podrán comprenderme, y las que estén a punto de serlo, en verdad, pocas cosas se viven con tanta intensidad.
 
Pasado ese momento mágico y lleno de todos los sentimientos que una mujer puede experimentar, me pasaron a terapia intensiva :(, y tuve que permanecer ahí un día. Me dolía mucho el cuerpo, sentí que no lo lograría… a mi familia no le daban muy buen pronostico. Hubo un momento en el que setí que ya no podía respirar y justo pasaba un enfermero, que al verme desesperada me pregunto: “señora, ¿está bien?”, a lo que le respondí: “no, no puedo respirar” y me dijo: “señora, si puede decirme eso, entonces sí puede respirar” jajajajajaja y yo: “ah pues sí, verdad” 😂 , y a partir de ese momento me tranquilicé. Al día siguiente me pasaron a una habitación, pude tener a Mati en mis brazos, besarlo y verlo. Pude ver a mi esposo hasta esa tarde. Después de eso pues vivi un infiernito en el hospital, pero esa es otra historia. Tuve que pedir mi alta voluntaria porque no soportaba un día más ahí. Y bueno, la recuperación fue lenta.
 
Muchas personas afirman que tener un parto por cesárea no es dar a luz o no es un parto… y yo no soy quien para desmentirlos si es que esa es su idea, pero para mi sí que lo fue. Ante mis ojos ese momento estuvo lleno de luz y nació de mi cuerpo un ser que ha iluminado mi camino y el de muchos en todos los sentidos, así que desde mi corazón, desde mi alma y mi cuerpo: di a luz.
 
Justamente ese suceso, vivir esto, lejos de ser una mala experiencia, fue lo que abrió mis ojos. Comencé a investigar sobre alimentación, sobre el impacto que tiene en nuestra salud, nuestros pensamientos, en como es que alimentarnos saludablemente es una forma de darnos amor, de cuidar nuestro templo y la creación de Dios. No quiero hablarles mucho de mis creencias espirituales, más bien, quiero que este post, esta experiencia, sirva a muchas mamis para tomar acción por su salud, que al final del día, es responsabilidad nuestra y no podemos dejarla en manos de alguien más por más profesional que parezca ser. Sí, los médicos llevan a cabo una maravillosa labor, pero nuestra salud es responsabilidad nuestra y es importante hacer cambios radicales. Y es la razón por la que siempre compartiré este tipo de información, porque una mamá informada vale por 1000.
 
Yo pude vivir con el diagnóstico de ser hipertensa toda mi vida y vivir medicada (por supuesto, que eso derivará en la degeneración de mis órganos y otros miles de padecimientos) pero preferí tomar el camino largo. Preferí hacer cambios en mi alimentación, investigar, cuestionar, informarme, hacerme mi propio criterio, y la más grande motivación fue Mati, el pensar que de mi dependería lo que entraría a su cuerpo me hizo comprometerme de lleno con este estilo de vida. Tanto, que llegué al Institute for Integrative Nutrition para estudiar Health Coaching… sin la idea de serlo, si no de informarme, pero, estando ahí, comprendí que esto era lo que quería hacer el resto de mi vida, ayudarme y ayudar a otros a mejorar su estilo de vida, compartiendo información, motivación, herramientas, recetas, tips, etc, que apoyen al cambio.
 
Este blog está para ayudar y crear consciencia, para hacer activismo saludable, y que este mensaje llegue leeejos leeejos para que más y más personas en este mundo tomen acción por su salud y bienestar. Seguro que juntos podremos lograr un frente común 😎.
 
¡Gracias por leerme, mamitas! Las abrazo super fuerte fuerte y a informarnos, porque el parto es tuyo, tú decides y tienes derecho a exigir 🌸.

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