MAMÁ CANGURO – LOS SEGUNDOS 9 MESES 👶💗

MamaCanguro

Aquí estoy en la playa con Luki que se quedó bien dormido después de estar por primera vez en la piscina 🌴. Y con esta foto me di cuenta que soy su fular, su carreola y su porta bebé jaja. Decidí no comprar mucho aparatejo porque somos minimalistas y porque realmente no les encuentro mucho sentido. Yo cargo a Lucca conmigo para todos lados. Tengo una #manduca que me sirve mucho en casa cuando estoy haciendo el quehacer, así lo llevo pegadito a mí pero con las manos libres. Sin embargo cuando estamos de paseo lo llevamos en brazos y si estamos en la playa y se quiere dormir basta con usar mis piernas como portabebé (tal cual se ve en la foto) 😊.

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Con Mati, mi primer hijo, fue exactamente igual. Lo llevé pegadito a mí hasta que él quiso. Así que fui y soy una feliz #MamáCanguro. Porque aunque con mi primer hijo lo hice por instinto, tiempo después supe de los muchos beneficios que tiene el cargar a tu bebé TODO lo que él quiera y cuando él quiera.

Mati nació de 35 semanitas (Lucca de 30). Era tan pequeño, tan flaquito, tan indefenso que inmediatamente puse manos a la obra y decidí crear un plan de acción. En ese entonces, leyendo, me encontré con los conceptos “Terapia Canguro” y “Exterogestación”, que me quedaron como anillo al dedo, porque ¿qué mejor forma de darle a mi bebé prematuro todo eso que le falto?. Amé el concepto desde el primer segundo que leí el nombre y poco a poco fui empapandome más en el tema.

¿QUÉ ES LA EXTEROGESTACIÓN O TERAPIA CANGURO?

La exterogestación digamos que son como unos segundos 9 meses, y al convertirte en una mamá Canguro ayudas a que tu bebé prematuro y no prematuro pueda lograr un mejor desarrollo cerebral y conexiones neurológicas fuera del útero y en condiciones más favorables, gracias a que esta forma de crianza con apego provee mejores condiciones.

Se trata de restaurar el “paradigma original” de una manera natural e instintiva, algo que en la época moderna se nos ha dicho bastante que no hagamos, y todas hemos escuchado el clásico: “no lo cargues porque se acostumbra”, como si eso fuera algo malo, y la verdad es que no es que los bebés se “acostumbren a los brazos” sino que los necesitan, de hecho esa necesidad de estar cerquita la sentimos los 2 de manera intuitiva apenas sale del vientre. En ese momento los dos tenemos el deseo de acercarlo al pecho donde obtendrá seguridad y abrigo.

El Dr. Nils Bergman fue quien introdujo esta método de crianza en Sudáfrica. Recientemente ha publicado los resultados de un riguroso estudio científico comparando los beneficios del método piel con piel en relación al cuidado en incubadora. El estudio demuestra que el contacto piel con piel es mucho más beneficioso que la incubadora para un recién nacido.

Siendo una mamá canguro el desarrollo del bebé es óptimo. Al llevarlo pegadito a ti el bebé está más tranquilo, se siente más seguro, establece rápidamente el vínculo contigo, lo que a la larga le supondrá una mayor estabilidad emocional. Este vínculo entre bebé y mamá es la base de las futuras relaciones que construirá el niño. Así las conexiones del cerebro crecen de forma adecuada y no determinadas por el estrés (que es lo que pasa cuando lo dejas llorar o no lo tomas en brazos).

Se trata de restaurar el “paradigma original” de una manera natural e instintiva

Pero para la mamá también tiene muchos beneficios, pues el estar piel con piel ayuda a que se genere más oxitocina, propiciando que la mamá esté más calmada y ayudando a que la producción de leche comience antes y la lactancia materna genera hormonas que ayudan a contraer el útero, y con ello se previenen posibles hemorragias o pérdidas de sangre después del parto. Las madres nos sentimos más fuertes y seguras, pero también más descansadas por que el contacto piel con piel de mamá y papá ayuda a que el bebé obtenga un ritmo parecido de sueño y de despertares (a esto se le llama sincronía del sueño), el cual permite que como papás podamos dormir y descansar más.

Por otro lado las madres que tenemos bebés prematuros solemos tener sentimientos de culpabilidad y ansiedad, y tenemos mayor posibilidad de pasar por una depresión post-parto (en mi caso he tenido crisis de ansiedad, como ya te he platicado en otro post). y justo por eso tengo a Lucca más pegadito a mí, porque llevándolo en el pecho como toda una mamá Canguro, de cierta forma siento que estamos completando la gestación y que le ofrezco a mi bebé el mejor cuidado que puedo darle. Para mi esposo también es importante cargurear a Lucca porque así también tiene la oportunidad de ir creando este lazo de apego con él.

Me puedo seguir y seguir con el tema pero este post sería eterno, así que te recomiendo leer sobre este método sin importar si tu bebé es prematuro o no. Puedes profundizar más sobre el tema desde esta liga en inglés: http://www.kangaroomothercare.com/about.aspx

Abracemos a nuestro pequeños, no tengas miedo al colecho, a ser papis canguros y que se acostumbren a los brazos, porque no serán pequeños para siempre, algún día dejarán el nido y añoraremos esas noches y días cuando teníamos el gran privilegio y dicha de poder cuidarlos y protegerlos 😊.

P:D. Ah! y antes de irme recuerda que tus brazos son suficientes para tu bebé. Si te quieres comprar un fular, manduca o cargurera está bien, pero no pienses que necesitas de esas cosas para llevar contigo a tu bebé, tus brazos son más que suficientes 🌈 .

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